El PSOE se está poniendo más que nervioso con el cariz que están tomando las diferentes implicaciones de presunta corrupción en las que se está viendo su socio de gobierno, el PAR, en diferentes ayuntamientos, como La Muela o Herrera de los Navarros.
Tan nerviosos se están poniendo que quieren a toda costa exculpar a su concejal y Teniente de Alcalde, Antonio Becerril, por su imputación en la trama de tráfico de influencias propiciada por el primo de la alcaldesa de la Muela. Para ello, no han tenido mejor ocurrencia que hacer un informe diciendo que Becerril no ha cometido ningún delito a su paso por Zaragoza Vivienda. Efectivamente, ni él ni ninguno de los que le precedieron en dicha sociedad ya que no tienen competencias en la contratación, porque este cometido corresponde al Consejo de Administración y al gerente.
Desde el grupo municipal de CHA creemos que a Becerril se le podrían imputar posibles delitos de tráfico de influencias, pero no mediante la contratación administrativa. Por lo tanto, si Becerril no tenía competencias en la contratación, lo que ha hecho el PSOE es un ejercicio de escapismo total.
Pedimos a Belloch a que se relaje y deje que el juez termine de investigar. Y esto lo ha pedido el portavoz de CHA, antes de acudir a la reunión de la Comisión de Vigilancia y Control de la Contratación. Se trata de la segunda que se convoca, a petición de una moción de CHA, desde octubre de 2007 que es cuando se aprobó. Entonces se acordó que fuera mensual pero menuda mensualidad ha tenido. El problema del equipo de gobierno PSOE-PAR es que la contratación menor no funciona en ningún área porque se hacen fraccionamientos irregulares. Algo que no se produciría si existiera la figura de la intervención previa a la contratación. Pero Catalá prefiere convocarla sólo cuando la imagen de algunos de sus concejales está en entredicho.



















