LA ORDENANZA CÍVICA DE BELLOCH NO SIRVE
Así se desprende de los datos aportados en la Comisión de Servicios Públicos que se ha celebrado esta mañana en el consistorio. De las 442 personas denunciadas por la Policía Local, sólo 39 han solicitado la sustitución de la sanción económica por la prestación de trabajos en favor de la comunidad. el resto ha preferido pagar la multa. Desde Chunta Aragonesista volveremos a plantear al equipo de gobierno municipal la inclusión de medidas educadoras y preventivas que eviten las conductas antisociales en Zaragoza ya que la actual ordenanza de protección del espacio urbano, que entró en vigor el 19 de noviembre del 2008, no sirve para evitar las conductas antisociales. Lo hemos dicho hasta la saciedad. El ayuntamiento ya tenía ordenanzas que castigaba este tipo de actos pero el alcalde Belloch decidió, tras las protestas vecinales que suscitaron las pintadas del Puente del Voluntariado una vez más, hacer un gesto de cara a la galería en lugar de buscar soluciones.
De las 442 denuncias, 285 han sido realizadas por hacer necesidades fisiológicas en la vía pública. Por arrojar basuras o residuos en la vía pública se han sancionado a 57 personas. Ambas actuaciones ya estaban prohibidas con las anteriores normativas. 39 han sido denunciadas por conductas agresivas o inadecuadas en el espacio urbano. Por realizar todo tipo de grafitti, pintadas o manchas, 19. Por actos que producen deterioro público, 14. 10, por manipulación maliciosa sobre árboles o plantas. Tan sólo 7 personas han sido denunciadas por no retirar los excrementos de los animales domésticos, a pesar de las innumerables “muestras” de incivismo depositadas en calles, parques y jardines. 5, por dejar residuos fuera de los contenedores. Tres por acampar en vías y espacios públicos sin autorización y otros tres por hacer fuego sin autorización.
También pedimos que se hicieran públicas las sanciones para que la sociedad viera que quien lo hace lo paga, pero de las 442 sanciones, sólo 39 han cambiado la multa por trabajos a la comunidad, un número muy bajo que no asegura la erradicación de la conducta antisocial.
Nuestro grupo político sigue pensando que el alcalde Juan Alberto Belloch, con esta normativa, sólo ha intentado lavar la cara a una ciudad que permite que las pintadas sigan ensuciando los edificios y monumentos cuando existe un servicio de limpieza urgente contemplada en la contrata de limpieza y recogida de basuras. Precisamente la contrata más cara de la historia.





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